La frustración de un penalti fantasma en Sevilla

La derrota por 2-1 ante el Sevilla FC en el siempre complicado Ramón Sánchez-Pizjuán dolió en el alma por cómo se produjo, especialmente por esa polémica decisión arbitral en los últimos suspiros del encuentro. Tras el pitido final, el técnico franjirrojo, Beñat San José , compareció ante los medios de comunicación para analizar un choque marcado por el esfuerzo titánico de sus hombres, la injusticia arbitral y los aspectos de juego que aún quedan por pulir. La frustración de una injusticia: "Si el árbitro lo revisa, lo echa atrás" El rayismo entero se llevó las manos a la cabeza en el tramo final del partido cuando se señaló el segundo penalti a favor del Sevilla, el cual supuso el definitivo 2-1 y la derrota de la Franja. Beñat San José, visiblemente dolido pero con la caballerosidad que le caracteriza, no quiso entrar en una guerra abierta with el estamento arbitral, pero dejó clara su postura sobre la jugada decisiva: "Sobre si ha sido penalti o no, pues bueno, no voy a juzgar. Pero creo que tal vez si hubiese ido el árbitro después a revisar por su cuenta, yo creo que igual lo hubiese echado atrás porque para mí no lo toca." El técnico calificó la derrota de "muy dura y muy frustrante" , sintiendo que el punto del empate era lo mínimo que merecía el equipo: "El empate al final no era malo, era bueno, pero sentíamos que igual podíamos ponernos por delante porque ellos se habían quedado con uno menos." El gol anulado: Lo que pudo haber sido y no fue No fue la única decisión polémica que condicionó el devenir del encuentro. En la primera mitad, cuando el Rayo mostraba su mejor versión y ya mandaba en el electrónico, el colegiado anuló un gol que el propio Beñat catalogó de "fantástico" . La frustración radica en el impacto anímico y táctico que ese tanto habría tenido en el partido: "En estos campos, cuando te anulan un gol y te puedes poner 2-0 por delante, es una diferencia muy grande. De tenerla a no tenerla, pues bueno, marca mucho." De haber subido ese gol al marcador, el escenario en Nervión habría sido radicalmente distinto, permitiendo al Rayo gestionar el partido con un colchón de oro ante un Sevilla obligado a volcarse con desesperación. Presión alta y verticalidad: Las señas de identidad franjirrojas A pesar del dolor de volverse de vacío a Vallecas, Beñat San José quiso poner en valor los brotes verdes y la fidelidad a un estilo que define históricamente al Rayo Vallecano. El gol que abrió la lata en Sevilla no fue casualidad, sino el fruto del trabajo diario: "El gol ha venido con una de nuestras señas de identidad, que es la presión alta" . El técnico se mostró satisfecho con la entrega táctica de su plantilla en fases cruciales del partido: "Sobre la intensidad en presión alta, creo que sí. Hemos tenido fases de presión que, cuando lo hemos hecho, lo hemos hecho con varios robos de balón. Esa es la identidad nuestra y siempre lo será. Y después, la verticalidad también me ha gustado. Hemos jugado a mucha velocidad, hemos jugado al ataque sin dudarlo." La solidaridad y el sacrificio defensivo fueron el motor de un equipo que se vació sobre el césped, firmando lo que el entrenador catalogó como un "esfuerzo extraordinario" en un escenario de máxima exigencia. Las asignaturas pendientes bajo el calor extremo El análisis de Beñat San José no se quedó en las quejas arbitrales ni en los elogios. El técnico hizo gala de su rigor táctico al señalar los aspectos que su Rayo debe seguir mejorando. El principal déficit en Sevilla estuvo en la falta de control a través de la pelota: Falta de tenencia de balón: El míster reconoció que el plan de juego contemplaba una mayor posesión para poder atacar juntos y organizados, algo que no se pudo plasmar del todo: "Nosotros somos un equipo también con identidad de tenencia de balón; hoy no la hemos tenido tanto y en ese sentido hay que analizar y mejorar." Factores climáticos y normativos: El calor sofocante, la extrema humedad y la nueva norma de los segundos para poner el balón en juego jugaron en contra de la pausa que requería el Rayo. "La humedad y el calor que hacía, y la norma que acelera mucho el juego, hizo que a veces no nos pudiésemos posicionar bien. El juego en general ha sido muy directo y vertical." Esto provocó pérdidas de balón por cansancio y falta de frescura mental en la segunda parte. Falta de eficacia en el área rival: En la primera mitad, el Rayo tuvo ocasiones claras para encarrilar el choque de manera definitiva, como una clarísima oportunidad de Randy Nteka. "Esa eficacia un poquito en la finalización y en los centros es algo que venimos puliendo y que queremos pulir. Con un mayor porcentaje de acierto, vamos a dar un paso cuantitativo porque llegamos con facilidad al área rival." El vestuario se marchó frustrado de Nervión, pero con la cabeza muy alta. El camino trazado por Beñat San José exige valentía, presión asfixiante y un juego vertical que enamore a Vallecas. Pulir los desajustes con el balón y afinar la puntería de cara a portería serán las tareas primordiales en los próximos entrenamientos. La derrota duele, sí, pero las bases de un Rayo competitivo, solidario y valiente están asentadas. Este equipo promete dar mucha guerra.